Noche de cierre de año con el “Punto Fragua”
Cincuenta y cinco jóvenes renuevan su compromiso con Cristo en Fragua
“Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol: un tiempo para nacer y un tiempo para morir… un tiempo para demoler y un tiempo para edificar; un tiempo para llorar y un tiempo para reír” (Eclesiastés 3, 1-4). Esta frase de la Biblia toma un tinte particular llegando a fin de año. Todo nos habla de cierres y aperturas… y así como hay un “tiempo para cada cosa”, también hay un tiempo para evaluar lo crecido, vivido, aprendido y trabajado; y un tiempo para proyectar lo que será el año siguiente: fijar metas, poner propósitos, pensar desafíos. Por eso es que quisimos darle a Fragua su instancia de evaluación del año vivido y de proyección de lo que será el 2010. Así nació el “Punto Fragua”.
Esta noche de cierre de año en la casa de la Sociedad San Juan fue un “Punto seguido” para todos los que siguen en Villa Dolores terminando su secundario y un “punto aparte” para los comienzan a cursar los estudios universitarios en Córdoba. Así fue como los chicos y chicas de los 5tos y 6tos años realizaron sus compromisos de perseverancia con Cristo en Fragua en una noche de convivencia.
Una vez divididos por grupos evaluaron y compartieron el año vivido: la perseverancia en grupo, las actividades y la amistad en Cristo. Uno de los jóvenes compartía: “¡Tener amigos en la fe es lo mejor que te puede pasar! Te entienden, saben lo que vivís y están ahí cuando los necesitás. Eso no se encuentra en todos lados”.
Luego de la evaluación fuimos mostrando todo lo que Fragua tiene preparado para ellos: los círculos para quienes quiénes hicieron el retiro este año y “Fragua Córdoba” para quienes ya terminaron sus estudios secundarios. El Padre Matías, sacerdote de la SSJ en Córdoba, les dio la bienvenida a todos con una charla, entusiasmándolos con todo lo que está preparado para ellos y exhortándolos a seguir su formación apoyados en Cristo, la roca firme.
Con todas estas cosas en el corazón, fuimos a la capilla a comprometernos por un año más en seguir a Cristo en Fragua y con amigos. Todos pasaban al frente a hacer su compromiso personal y en silencio con Jesús mientras la música y la oración en común acompañaban el momento. Una de las jóvenes de Fragua compartió después de la oración: “me sentí como en el Cielo por momentos” y otro dijo “Le prometí a Jesús serle fiel todo el año. Voy a poner lo mejor de mi en intentarlo”.
Terminamos con la cena donde, entre pizzas y carcajadas, la alegría invadió todo el ambiente y la “amistad en la fe” brilló con gran fuerza. Jesús estuvo ahí, con nosotros, reunido con los que nos juntamos en su Nombre (cfr. Mt. 18, 20)
Esta noche de cierre de año en la casa de la Sociedad San Juan fue un “Punto seguido” para todos los que siguen en Villa Dolores terminando su secundario y un “punto aparte” para los comienzan a cursar los estudios universitarios en Córdoba. Así fue como los chicos y chicas de los 5tos y 6tos años realizaron sus compromisos de perseverancia con Cristo en Fragua en una noche de convivencia.
Una vez divididos por grupos evaluaron y compartieron el año vivido: la perseverancia en grupo, las actividades y la amistad en Cristo. Uno de los jóvenes compartía: “¡Tener amigos en la fe es lo mejor que te puede pasar! Te entienden, saben lo que vivís y están ahí cuando los necesitás. Eso no se encuentra en todos lados”.
Luego de la evaluación fuimos mostrando todo lo que Fragua tiene preparado para ellos: los círculos para quienes quiénes hicieron el retiro este año y “Fragua Córdoba” para quienes ya terminaron sus estudios secundarios. El Padre Matías, sacerdote de la SSJ en Córdoba, les dio la bienvenida a todos con una charla, entusiasmándolos con todo lo que está preparado para ellos y exhortándolos a seguir su formación apoyados en Cristo, la roca firme.

Con todas estas cosas en el corazón, fuimos a la capilla a comprometernos por un año más en seguir a Cristo en Fragua y con amigos. Todos pasaban al frente a hacer su compromiso personal y en silencio con Jesús mientras la música y la oración en común acompañaban el momento. Una de las jóvenes de Fragua compartió después de la oración: “me sentí como en el Cielo por momentos” y otro dijo “Le prometí a Jesús serle fiel todo el año. Voy a poner lo mejor de mi en intentarlo”.
Terminamos con la cena donde, entre pizzas y carcajadas, la alegría invadió todo el ambiente y la “amistad en la fe” brilló con gran fuerza. Jesús estuvo ahí, con nosotros, reunido con los que nos juntamos en su Nombre (cfr. Mt. 18, 20)






